Nuevos servicios en la sociedad de la inmediatez

La forma de consumir está cambiando. Tanto es así que se está viendo cómo a los jóvenes de hoy en día cada vez les interesa menos el fútbol, sobre todo, su duración. Esto no es baladí porque los cimientos del deporte más internacional se podrían balancear junto con toda la industria que tiene alrededor y que se ha desarrollado rápidamente en los últimos 20 años.

Lo que está pasando es que la tecnología, internet, las aplicaciones y las redes se han acostumbrado al instante y al tiempo real. Muchas empresas o servicios han decidido convertirse en esta nueva tendencia para no quedarse atrás, por lo que no es difícil ya encontrar un taller móvil que acuda a reparar tu coche o tu caldera en tiempo récord.

La digitalización, el trampolín hacia la diferenciación

Renovarse o morir. Esta máxima ha funcionado siempre pero actualmente, con la digitalización pisando los talones, ha cobrado mayor importancia. Las aplicaciones móviles aterrizaron en nuestros teléfonos inteligentes para ponernos la vida más fácil, pero para poder ofrecer este servicio las empresas tienen que estar muy bien organizadas.

La experiencia del usuario es vital para captar al cliente, pero también para que éste pueda recomendar a otros. En este contexto, además, el cliente se ha convertido en alguien volátil y muy difícil de fidelizar. Esto es debido a que el mercado ha crecido considerablemente gracias a internet y la disponibilidad de distintas ofertas de servicio para un momento concreto es muy común, por lo que las empresas tienen que luchar para diferenciarse y ser ellas las elegidas.

Los sectores tradicionales se ponen las pilas

El sector de los talleres es uno de los más tradicionales que existen y han visto también cómo la renovación hacia la sociedad digital era fundamental para seguir manteniendo la cartera de clientes.

En este ambiente, si se trata de talleres de coches, la cercanía física, pero sobre todo la confianza son dos de los parámetros que suelen valorar más los clientes. Pero, ojo, no hay que quedarse de brazos cruzados esperando a que los clientes vuelvan a la siguiente revisión o infortunio. Hay que cultivarlos, tener un diálogo permanente con ellos, informarles de ofertas y de nuevos servicios que ellos pueden utilizar primero por ser clientes, como el servicio de taller móvil.

Innovar cada vez que se pueda es una buena fórmula para asegurarse el éxito del negocio; conocer las necesidades del mercado y proponer nuevos tipos de servicio es importante para seguir avanzando.

La existencia de un equipo móvil, como la furgoneta taller, no tiene sólo que circunscribirse al sector del automóvil. Fontaneros, electricistas o cualquier gremio que precise un traslado para una reparación puede contar con ello. Esto agilizará el trabajo, llevando consigo todas las herramientas o piezas necesarias, sin tener que volver otro día y, sobre todo, dando esa inmediatez que esperan los usuarios y mejorando la experiencia del cliente.

La empresa, por su parte, también gana. Lo hace en tiempo por la eficiencia de la tarea, evitando dobles desplazamientos, pero también lo hace en tener al cliente satisfecho con el servicio por la agilidad que requiere.

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